El Tour Alta Montaña es una inolvidable opción para adentrarse en el corazón de la Cordillera de los Andes de Mendoza y conocer esos hermosos paisajes.

El tour de “Alta Montaña” es uno de los paseos obligados cuando uno viaja a la capital mundial del vino. En esta excursión se recorren muchos lugares históricos, todos dueños de una belleza natural única y cuyo denominador común es la majestuosa Cordillera de los Andes.

El precio del tour oscila entre los ARS 2500/3500 – USD 50 (Tarifa Julio 2020) y lo podes contratar en tu hotel o en cualquier agencia con al menos un día de antelación. No obstante, recordá que esta tarifa podría cambiar cuando se reanude la actividad turística, que en este momento se encuentra semi-paralizada debido a la pandemia.

A continuación, te cuento que lugares se recorren y cuáles son las actividades que se contemplan en esta excursión de día completo.

El tour arranca a las 07:30 de la mañana, cuando los chicos de la agencia de viajes nos pasan a buscar por el hotel. La combi que nos traslada se adentra varios kilómetros por la ruta Nacional N°7 y luego de atravesar vastas zonas de chacras y viñedos, se detiene en Potrerillos que es la primera parada de este paseo.

Una mirador al costado de la ruta nos permite apreciar el lago artificial formado por el Dique Potrerillos en todo su esplendor. Se trata de un gran espejo de agua de tonalidades turquesas del cual es casi imposible apartar la vista.

El Embalse de Potrerillos, que ostenta unas 1.500 hectáreas de superficie, es el responsable de regular los caudales del río Mendoza y de mejorar la dotación de agua potable a la población del Gran Mendoza. Su central hidroeléctrica produce aproximadamente el 60% de la energía que consume la provincia, proveyendo incluso a otros lugares del país.

La parada en Potrerillos es muy breve y solo para sacar fotos. Lo que sigue es Uspallata, que queda a 40 kilómetros de distancia, para lo cual hay que subirse nuevamente a la combi y seguir viaje.

Uspallata es la puerta de entrada a la imponente Cordillera de los Andes. Junto a esta ciudad corre el río Uspallata que más adelante se une al ya mencionado río Mendoza.

En la época prehispánica, este poblado fue escenario de la ocupación indígena Huarpe. También jugó un rol importante durante el cruce de los Andes, ya que aquí se reunieron las tropas del Ejército de los Andes del General San Martín, quienes marcharon por uno de los pasos cordilleranos hacia Chile en el año 1817.

La parada aquí es breve, pero nos da tiempo para desayunar, ir al baño, sacar fotos y caminar un poco por el centro de la ciudad.

Luego del desayuno el viaje continúa, esta vez con destino al Mirador del Cerro Aconcagua. Si en Uspallata estábamos todos con remeras mangas cortas y disfrutando del sol, acá volvemos rápido a la combi para buscar abrigos y protegernos del frío.

El mirador, estratégicamente ubicado, y las favorables condiciones climáticas nos permiten apreciar el Cerro Aconcagua en su máximo esplendor. La montaña más alta del continente (su altura es de 6962 metros) se encuentra protegida por el Parque Provincial Aconcagua y todos los años recibe la visita de cientos de andinistas que se animan al inmenso desafío de escalar.

Teñida de blanco, fruto de la nevada de los días anteriores, Las Cuevas es este poblado ubicado a pocos kilómetros del límite con Chile nos ofrece un paisaje diferente a todo lo que vimos anteriormente. Aquí empieza el camino serpenteante que conduce al Monumento del Cristo Redentor, el cual no visitamos en esta oportunidad.

Luego del suculento almuerzo emprendemos viaje de regreso hacia el Puente del Inca, ubicado a 2.720 metros sobre el nivel del mar. De este puente natural, moldeado por el accionar del río Las Cuevas, afloran aguas termales que mucho tiempo atrás fueron aprovechadas por el primer hotel termal de Mendoza.

Dicho hotel fue construido en 1917 y destruido por un alud varios años más tarde, precisamente en 1965. Si bien hoy solo podemos ver las ruinas del mismo, el Puente del Inca es un punto obligado para cualquier persona que visita Mendoza en condición de turista. A su alrededor se encuentran varias tiendas de artesanías y de ventas de productos típicos de la zona.

Lo más característico son los “objetos petrificados” por la cobertura de las sales de las aguas que surgen de la tierra. La técnica es muy sencilla: los lugareños sumergen en las aguas ferruginosas cualquier cosa (zapatos, botellas, juguetes, etc.) y tras pasar varios días estos quedan petrificados y adquieren un color amarillo ocre que los distingue de cualquier otra artesanía.

La última parada de este viaje es la villa “Los Penitentes” está localizada a 182 km de la Ciudad de Mendoza y es uno de los destinos turísticos más visitados del país. Esto se debe a su importante centro de esquí de más de 300 hectáreas de superficie y a que la villa funciona como base de alojamiento para las expediciones al Cerro Aconcagua.

Alrededor del Centro de Esquí Penitentes, se concentra una variada infraestructura para satisfacer los deseos de toda clase de viajeros. En cuanto a la gastronomía existen restaurantes de todo tipo y hasta podemos encontrar paradores en lo alto de la montaña principalmente en invierno. Con respecto al alojamiento podemos encontrar desde refugios, hosterías, departamentos, hostels hasta hoteles de diferentes categorías, varios de ellos ubicados al pie del cerro de los cuales podes entrar y salir esquiando.

Con la visita a este pueblito finaliza el circuito de “Alta Montaña y Puente del Inca”. Se trata de un viaje largo y agotador, en donde la mayor parte del tiempo uno se encuentra viajando, pero la verdad es que la mayoría de los tours “Full day” son así.

 

Fuente: Un mundo incontable por Patricia Baigorria

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