La Reserva Natural Caverna de las Brujas se ubica al Sur de la provincia de Mendoza, en el departamento de Malargüe. Se accede a la reserva desde el departamento de Malargüe, a través de la Ruta N° 40, camino a la localidad de Bardas Blancas.

Es la gruta más importante de la Argentina y es un área de gran belleza, donde el agua ha cavado profundas galerías subterráneas, tallando a su paso diversas formas muy singulares.

Data de millones de años y presenta una suerte de extravagante arquitectura natural con divisiones de varios niveles, galerías abovedadas y un desconcertante juego de estalactitas y estalagmitas gigantes. Hasta el momento se ha explorado una parte muy pequeña.

Existe aquí una fauna muy particular, adaptada a vivir sin la luz solar.

Descripción de la Caverna de las Brujas

La Caverna de Las Brujas, se encuentra ubicada en el cerro Moncol a 1930 m.s.n.m. En sus multiples salas, las estalactitas y estalagmitas adquieren formas, dimensiones y colores de los más diversos. La entrada de la Caverna de Las Brujas mide 1,80 metro de altura por unos ocho de ancho, e inmediatamente se abre a una gran sala (Malal-Rue) de cerca de 30 metros de largo por 20 de ancho y seis de alto. Desde ese “hall de entrada” parten aberturas más estrechas hacia pequeñas galerías, que en su conjunto se estima alcancen un desarrollo aproximado de cinco kilómetros. A continuación hay varios espacios abovedas denominados “salas” como la Sala de La Vírgen, la Sala de las Columnas y la Sala de las Flores, donde el trabajo de milenios se ve reflejado en figuras curiosas y desconocidas. Recorrer sus pasadizos y galerías es una experiencia única.

 

 

El sector de la Caverna de Las Brujas que se recorre es de aproximadamente unos 400 metros, con una duración estimada de 2 horas. Al ingresar se provee de cascos y linternas y el guía acompaña al grupo en todo el trayecto. Se aconseja ingresar con zapatillas para trekking, de suela de goma labrada.

La primer gran sala se llama “Sala de la Virgen” debido a la semejanza de su estalagmita con la imagen de la virgen. Se suceden salas, galerías, pendientes hacia arriba y hacia abajo. En el recorrido se atraviesa una zona denominada La Gatera, con una longitud de unos 20 metros, por lo que para avanzar hay que gatear, dado que su altura no supera el metro. La última sala es la de “Las Flores”, llamada así por la abundancia de unos corales que parecen flores. Hay zonas húmedas, con un goteo constante. Si se apagan todas las linternas, la oscuridad es total. Cada centímetro de estas estalagtitas y estalagmitas tarda 1300 años en formarse, de lo que se puede deducir que la Caverna de Las Brujas tiene millones de años de antiguedad. Además, se trata de una “caverna viva”, es decir, que continúa creciendo. En consideración al trabajo milenario de la naturaleza, dentro de la caverna se exige una actitud de respeto ecológíco, no se puede tocar nada.

La Reserva de la Caverna de Las Brujas es la más reciente de las áreas protegidas, a partir de que, en 1992, un grupo de legisladores redactara la ley de expropiación de 100 hectáreas superficiales, que incluían el ambiente de la caverna. El turista puede recorrer sus galerías en compañía de guías especializados, que proveen el equipo necesario. En el interior de la Caverna de Las Brujas se han acondicionado los pasajes más complicados con elementos de seguridad, para que pueda transitar por ellos cualquier persona.

 

Para tener en cuenta…

La Caverna de las Brujas no puede ser visitada por menores de 7 años.

Para ingresar a la caverna se debe reservar con anticipación un turno de ingreso en la Dirección de Turismo de Malargüe, y contar con el guía habilitado

 

Esta entrada también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil