Recorrido por el circuito que une Potrerillos y Tupungato, desde la cordillera al valle fértil.

Es un paseo de 230 km, ida y vuelta, que une la villa de Las Vegas en Potrerillos con la de San José en el departamento de Tupungato, va adentrándose en los paisajes del Valle de Uco. Es casi todo asfaltado, sólo unos 33 km son de ripio en buen estado. El trayecto, que puede encararse durante todo el año y cambia también según la estación, en épocas de nevadas puede cortarse en el tramo de ripio que une San José con Las Vegas. Algunas agencias de turismo de la ciudad realizan este circuito. Si no hay que hacerlo con vehículos particulares ya que no hay micros que lo realicen.

Este camino transita entre pampas con ganado, área de cultivos y alamedas, mientras tenemos, como telón de fondo las cumbres nevadas del Cordón del Plata.

Por la Ruta 7 o por la Ruta 82 se llega hasta el dique Potrerillos, que bien vale una parada pues los fines de semana se puebla de los amantes de los deportes a vela que dan color a al azul de las aguas, unos mates quizá, alguna tortita casera de las que preparan por allá y a seguir.

Un paneo por las villas cordilleranas da cuenta de cómo proliferan las cabañas en alquiler en este que es uno de los lugares preferidos por el turismo local y nacional.

La primera meta es Las Vegas, obstinada con sus jardines verdes aún en el crudo invierno y con el empuje de la gente que apuesta sus vidas a esas alturas. Dependerá de sus planes de la jornada si lleva todo para el pic nic o si prefiere comer algo en alguno de los restaurantes de por allí. Las Vegas, El Salto, Las Carditas, el Valle del Sol son todas villas cordilleranas que nos brindan la posibilidades de almorzar, tomar una rica merienda o comprar provisiones. Hay variedad en propuestas y precios, platos criollísimos, fondeau, picadas, parrilla y minutas en una docena de establecimientos.

La senda continúa por la Ruta 89 y lleva hasta Tupungato, es un trayecto de 51 km, con 33 km consolidados. Las imponentes vistas del Cordón del Plata son las que nos hacen felicitarnos por la elección del día. Un camino de cornisa asciende a más de 2.200 m.s.n.m. allí un mirador natural, las fotos necesarias y todo el valle a los pies con la majestuosidad de las cumbres hoy muy nevadas al frente, por eso se aconseja siempre llevar abrigo. Recomendamos realizar una pequeña caminata hasta la cima de algún cerrito que nos dará una espectacular vista de las villas cordilleranas y la precordillera.

A continuación, el paisaje cambia, se torna llano y con leves ondulaciones que en verano relucen enverdecidas mientras que en otoño/invierno el amarillo de los pastos es lo que sobresale.

Hay que ir atentos, pues en los detalles está el encanto. Estancias ganaderas, vacas, caballos, ovejas, y las tonalidades que el sol agrega a cada tramo.

Ya arribando al Valle de Uco los cultivos se hacen notar, el área de frutales, las de papa y hortalizas en esa caprichosa cuadrícula de parcelas vecinas.

El paseo llega a su meta en la pintoresca San José, aunque puede seguir apenas unos kilómetros hasta la villa cabecera de Tupungato o emprender otro recorrido por las beldades del Uco. En Tupungato tenemos todos los servicios, pero adeµeas tenemos la posibilidad de visitar algunas de sus mundialmente afamadas bodegas.

A unos 7 km de San José, podemos visitar el Cristo Rey, una estatua de 25 metros de alto con una panorámica espectacular del valle; se sube por un camino de ripio en buen estado y se baja por otro camino.

La duración aproximada para realizar el circuito completo oscila entre las 5 y 8 horas, según las paradas que se realicen.

 

Fuentes: Los Andes y VamosMendoza

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