Tras haber cerrado otra paritaria con conflictividad en la calle, el dirigente empresario rompió el silencio en torno al contexto que rodea a las negociaciones salariales para criticar muy duramente a aquellos empleados, profesionales y empresarios “que hacen catarsis en las redes sociales como facebook, pero no construyen nada en las instituciones”. WALTER RODRÍGUEZ, secretario de la Faevyt

Hasta hace siete años las negociaciones paritarias eran algo tan ajeno al sector como que empresarios y empleados de agencias se enteraban a través de los diarios del aumento que tendrían que pagar o recibir a partir del mes siguiente del acuerdo firmado entre el gremio y las cámaras mercantiles. Desde 2008, año de la independencia convencional del segmento, el cambio ha sido drástico. Por un lado, ya no se firma lo mismo que Comercio y las pautas salariales han ido ganando especificidad, moldeándose mejor a las necesidades financieras de las empresas. Por el otro, cada junio (o el mes que toque sentarse a negociar) deja una resaca de conflictividad laboral, donde las marchas de empleados autoconvocados por las redes sociales ya no son una novedad. Sí lo fueron en 2015 el apoyo marginal del sindicato, el acompañamiento del Foro de Profesionales en Turismo y el escrache virtual al presidente de la Faevyt.

Llegado julio las aguas volvían a sus cauces normales y hasta ahora nunca se supo cómo procesaba la Federación ese clima de hostilidad. En este extenso reportaje el secretario de la entidad, Walter Rodríguez, le corre por primera vez el velo a ese debate atragantado.

CONFUSIÓN=MALESTAR.

-¿Quedaron dolidos con el clima externo que rodeó este año a las paritarias?

-No es ‘dolidos’ la palabra.

-Entonces, defíname la sensación que los lleva a salir a hablar este año.

-Notamos mucha confusión. Desde el entendimiento de qué es una paritaria hasta quiénes son las partes que negocian. Vemos que hay mucha gente que quiere ser parte de algo de lo que no puede. Esa confusión genera malestar. Por eso creemos necesario salir a aclarar estos temas ahora. Además, porque mientras se está en negociación paritaria no podemos hablar.

-¿Por qué?

-Hay que entender que la paritaria es un momento donde se decide a dónde va la renta de un negocio: qué parte va al sueldo del empleado y qué parte al bolsillo del empresario.

Obviamente, es la negociación más crítica que puede haber en cualquier sector. Como tal, uno no puede abrir la boca en medio de los encuentros, porque siempre hay intereses afectados. Pero viendo tanta confusión nos parece que una vez cerrado el acuerdo es momento de hablar.

-¿Los únicos confundidos –a su entender- son los empleados que se movilizaron otra vez este año?

-No, el mensaje es para todos. Te doy un ejemplo. Hay muchos contadores y agencias del interior que me están llamando pidiéndome – exigiéndome a veces- que les diga cuándo va a estar la homologación. Ellos tampoco entienden que hay acuerdos que nunca se homologaron o lo hicieron un año después. O sea, un empresario no puede estar esperando la homologación de un acuerdo para pagar los aumentos. Porque cuando llegue el momento va a tener que pagar el retroactivo de todos esos meses y en el medio va a mal predisponer a todo su personal. ¿Qué va a hacer? ¿Se va a quedar sin pagar aumentos durante un año?

-Es algo que había generado problemas en los primeros años de aplicación del convenio específico, no sabía que sigue pasando.

-También está pasando ahora. Por eso digo que es necesario aclarar.

-Sin embargo, en los años anteriores tampoco salieron a hablar después de la firma del acuerdo. ¿Qué desencadenante hizo que este año decidieran romper el silencio?

-Puede haber sido un error no haber hablado antes. Pero a veces es necesario dejar que las cosas maduren.

“DE MAL GUSTO.”

-Otra hipótesis podría ser que este año tomaron nota de que se puso más virulento el reclamo. Uno puede entender que lo hacen porque no les gustó nada que aparecieran carteles con la cara del titular de la entidad, acusándolo de ser el responsable de la precariedad del sector.

-Eso directamente me pareció de mal gusto. Y es parte de esa confusión que estamos hablando. Si un empleado se va a quejar por la paritaria lo lógico sería que lo hiciera ante el sindicato. Es totalmente ilógico que en el medio de una negociación vengan a reclamar a una cámara empresaria.

-No, en general durante las pujas salariales el blanco de los trabajadores son las gremiales empresarias.

-Puede ser que sea así cuando no hay arreglo, pero no en el medio de una negociación. Esta paritaria venía sin demoras ni aprietes de nadie.

Lo que pasa es que mucha gente piensa que la Faevyt es una suerte de entidad semipública del turismo en general. No se entiende que somos referentes empresariales de las agencias de viajes.

-Volviendo al tema de los carteles. ¿Qué les generó? ¿Los asusta esa escalada?

-No nos asusta. Lo que sentimos es que es muy ilógico. No puede ser que nos estallen los mails por consultas de empleados de agencias. Tienen que hacerlo ante el gremio y participar de la vida del sindicato para que puedan tener un canal adecuado de expresión. Nosotros somos el canal de los empresarios.

-En los años anteriores el grupo de trabajadores organizados a partir de Facebook marcharon al sindicato. La novedad es que esta vez desde el gremio los direccionaron hacia la sede de la Faevyt como blanco. ¿Qué lectura hacen de eso?

-No lo leímos así. El sindicato puede hacer una marcha contra nosotros si quisiera. Es parte del juego. No nos preocupa.

-¿Acaso no fue eso lo que pasó este año?

-Definitivamente no.

 “CATARSIS FACEBOOKIANA.”

-¿Cómo influyó la movilización en las negociaciones?

-No nos apura una marcha de 30 personas cuando tenemos la responsabilidad de negociar un acuerdo que involucra a 4.500 agencias y 25 mil empleados. Ésa es mi presión.

-¿Cómo les cayó el alineamiento del reclamo del grupo de empleados con la Asociación de Profesionales en Turismo? ¿Preocupa que se tejan redes institucionales no controladas por el sindicato?

-No nos preocupa, pero nos parece una suma de desperdicios de esfuerzos. El fracaso y frustración de esos esfuerzos lo único que genera son broncas. Si un empleado quiere participar, lo que me parece legítimo y necesario, tiene que empezar a involucrarse en la vida sindical y tener voz y voto. Ahora bien, si sólo se acuerda de que existen cuando llega la hora de las paritarias me parece tarde. Quedará en una catarsis facebookiana. Las discusiones reales en la vida real no son en Facebook, están en las mesas institucionales. También los empresarios hacen catarsis a través de Facebook, cuando la forma de participar es a través de las cámaras que les correspondan. Pero la participación tiene que ser permanente. Claro que eso implica un esfuerzo y muchos no están dispuestos a hacerlo, pero les encanta protestar y quejarse. Es muy fácil putear en las redes sociales, por eso no tengo problema en ningunear a todos los que hacen catarsis en Facebook. Tiene algo de decadente, porque es la queja sin posibilidad de construcción.

Es la queja por la queja misma. Y después cuando quieren convocar no va nadie.

-Volviendo al tema de la participación del Foro deProfesionales en Turismo…

-Para mí fue un accidente, no es algo que encuentre relevante. De hecho, no sé bien qué es el Foro de Profesionales. Desconozco si involucra

a empleados, guías, empresarios o funcionarios públicos vinculados al turismo. Pero institucionalmente no tiene ningún tipo de relevancia. Podrán tenerla cuando sean un Colegio Público.

-¿Ustedes apoyarían la colegiación de los profesionales en Turismo?

-No es algo que nos preocupe, pero nunca hemos bloqueado a nadie. De hecho, en muchas regionales trabajamos con los colegios públicos provinciales. Porque esa institucionalidad te permite saber a ciencia cierta cuáles son sus incumbencias y tener las reglas claras, en vez de ser una bolsa de gatos.

-Tengo entendido que en su momento la Aaavyt se había opuesto al ingreso del Foro a la Cámara Argentina de Turismo.

-No sé, pero aplica lo mismo. No es ése el ámbito. La Cámara de Turismo es una entidad empresarial y ellos no son empresarios, son profesionales. Son incumbencias totalmente distintas. Entonces, está muy bien que ellos participen de la vida institucional del turismo, pero no es la CAT el lugar.

¿MARCHAN DOS CAFÉS?

-¿Por qué nunca recibieron a los empleados autoconvocados para dejarles en claro su posición?

-Porque no se puede en medio de una negociación paritaria.

-Bueno, ¿y ahora qué se cerró?

-En otros términos y con amabilidad no tengo problemas en sentarme a tomar un café con nadie. Pero no en el medio de una paritaria. Porque de la misma forma que no hablamos con la prensa, en esa instancia no nos sentamos con nadie que no sea el sindicato. Ahora bien, no tengo problemas en hablar, pero en “onda café”. A las instituciones se las recibe en la institución. Con las personas que hacen catarsis tomamos café. No les puedo dar la misma importancia que a una institución, por el simple hecho de que no lo son. Ellos representan a un grupo catártico de Facebook.

“GANAMOS MUCHO.”

-Cambiando de flanco. ¿Qué es lo que creen que no termina de quedar claro con los empresarios respecto al proceso paritario?

-Entre los mismos empresarios hay pedidos contradictorios. A veces te exigen que tomemos una postura dura, pero cuando llega el momento de liquidar los sueldos te piden arreglar rápido para poder pagar. Tiene que haber coherencia, si vamos a defender un principio tienen que entender que eso lleva tiempo. Deben tener paciencia, por un lado; y filtrar la ansiedad que tienen los empleados o ir dando plata a cuenta, por el otro.

-¿Los empresarios están conformes con los acuerdos que ustedes firman o creen que podrían pagar menos?

-Yo percibo que están conformes y hasta ahora hemos recibido muchísimo apoyo para las negociaciones. Obviamente siempre les gustaría conseguir más, pero no por una cuestión de amarretismo, sino que responde a la baja rentabilidad del negocio. Uno entiende la necesidad del empleado, pero ante una rentabilidad tan baja se ve desfinanciado el negocio.

-El empresario grande se queja de los altos costos laborales que implica la propia dimensión de la agencia. El pyme porque es chico y dice que no le da para asumir alzas en los costos como sí puede hacerlo el grande con su porción en la torta.

-Eso pasa en la vida. Se tiende a pensar que la situación de uno es la peor. Un taxista, un verdulero o un agente de viajes piensan exactamente lo mismo. Las agencias creen que no hay negocio que de menos rentabilidad que el suyo. Y eso habla de que no se vincula con el resto del mundo. Hoy el problema de rentabilidad es de todas las ramas de la industria, el comercio y los servicios. Nosotros no tenemos menos rentabilidad que el resto, tenemos casi la misma.

-¿No hay rentabilidades diferenciadas? ¿Cuándo tiene que pagar salarios le pasa lo mismo a un gigante online multinacional que a un agencia de barrio?

-Es lo mismo. A todos les cuesta. Al que le cuesta menos es al que está en un proceso de crecimiento importante, porque lo absorbe con su desarrollo.

-¿De los años que firmaron paritarias éste fue el más crítico?

-Ni por asomo. El año de las cenizas fue mucho peor.

-Van siete años de paritarias autónomas. Mirando hacia atrás, ¿valió la pena tener un convenio específico a riesgo de asumir esta conflictividad que antes era completamente ajena al sector? ¿Qué ganaron?

-Ganamos mucho. Para nosotros es muy importante poder hacer este tipo de acuerdos con sumas no remunerativas en los meses más críticos del turismo vacacional (mayo y junio). Pero no es sólo la cuestión salarial. Por ejemplo, a nosotros el convenio de Comercio nos forzaba a dar vacaciones en los meses de verano y estábamos todos en infracción hasta que lo modificamos. Hay un montón de cosas positivas, pero en definitiva hace a la madurez como sector. Hemos tenido ciertos beneficios, hay que bancarse la responsabilidad y los juegos políticos que eso trae

Fuente: Ladevi
08/07/2015

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