La historia de la fiesta viene de larga data: a lo largo de más de 70 años, desde 1936, la Fiesta de la Vendimia permanece, cambia y evoluciona. No sin esfuerzos y con desiguales resultados los mendocinos se han sobrepuesto a dificultades climáticas, terremotos, crisis socioeconómicas y políticas, pero año a año siguen perpetuando el espíritu festivo que dio origen a la Fiesta de la Vendimia: la celebración del vino y del paciente trabajo en las viñas y las bodegas.

Institución de la Fiesta. Recién en 1936, durante la gestión del gobernador Guillermo Cano, se instituyó la Fiesta Nacional de la Vendimia. El 18 de abril de ese mismo año, en el estadio de fútbol de Gimnasia y Esgrima, ante 25.000 personas se consagró la primera Reina Nacional de la Vendimia, Delia Larrive Escudero, representante de Godoy Cruz.

Marcha de la Vendimia. Se decidió también en ese entonces llamar a un concurso para elegir la marcha de la Vendimia y Ernesto Fluixá recibió el primer premio. Pero en el ‘44 se adoptó una marcha oficial y se eligió Canto a Mendoza, cuya primera grabación fue realizada por Hugo del Carril.

Carrousel y góndolas. En 1937 se incorporaron los carros alegóricos y se fue conformando así lo que hoy conocemos como el Carrusel vendimial. Por primera vez se cobra entrada para asistir al espectáculo y se lanzan al cielo centenares de fuegos de artificio. El espectáculo central y el carrusel se complementaron con un desfile de góndolas en el Lago del Parque, tradición que luego se dejó de lado.

Bendición de los frutos. Se estableció en Mendoza como una costumbre de los campesinos, que dedicaban su ofrenda para agradecer la culminación exitosa del año de trabajo. La naturaleza brava de Mendoza hizo particularmente agradecidos a sus hijos. Es así que el domingo anterior a la Fiesta Central, se bendice la cosecha y se venera a la Patrona de los Viñedos: la Virgen de la Carrodilla. La primera vez que se incluyó este ritual al calendario vendimial fue 1938, cuando se ofreció a la Virgen de la Carrodilla una enorme paila colmada de frutos, utilizando como escenario el Parque General San Martín.

Un año después, se incluyó en el acto el golpe de reja de un arado, para simbolizar el llamado al trabajo de vendimia. El martilleo lo da el Gobernador de la Provincia, recordando la forma en la se convocaba en el campo al descanso, a la comida y a la tarea.

 

 

Escenarios diferentes. El primer antecedente de la Fiesta se remonta a 1913 cuando se realizó un congreso de la industria y el comercio, que finalizó con un desfile de vendimiadores y carros alegóricos. Hubo que esperar hasta 1936, para presenciar la primera Fiesta Nacional de la Vendimia.

En 1938 cambió el escenario al predio del Parque General San Martín, buscando más espacio para el público. Dos años mas tarde se instaló un escenario flotante en el interior del Lago ubicado en el Parque General San Martín, tras la presentación de 250 artistas y el clásico desfile de góndolas. En 1943 se decidió el retorno del escenario a la rotonda para ofrecer la primera trama argumental de la historia vendimial.

Recién en el año 1963 la Fiesta adquirió su escenario definitivo: el Teatro Griego Frank Romero Day con su entorno de cerros hacia donde se expande el espectáculo de luz y sonido. La Fiesta nació grande pero fue creciendo en forma y contenido. La elección de la soberana vendimial es un homenaje a la sacrificada tarea de la mujer en el surco. La reina electa se transforma en la embajadora de Mendoza, con la misión de difundir las virtudes de su pueblo y la belleza de su tierra.

De esta manera la Fiesta de la Vendimia ha llegado a ser, como los buenos vinos, una celebración con espíritu propio, a la mejor manera de las creaciones duraderas.

 

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