Malargüe, ubicado en el ángulo sudoeste de la provincia de Mendoza, es el departamento más extenso, el más jóven de la provincia y también el que posee mayor cantidad de ríos.

Su geografía exhibe una gran disparidad de paisajes: valles cordilleranos, altas cumbres, extensas planicies, picos volcánicos de gran altura, aguas termales de gran propiedad terapéutica, glaciares, arroyos, ríos y lagunas que atesoran una gran cantidad de recursos naturales de inigualables valor y belleza.

Seguramente esta variedad de escenarios es lo que convierte a Malargüe en un gran polo de atracción turística, en un destino particular; niñas encantadas, brujas y ánimas lo envuelven en un halo de misterios y leyendas…

Malargüe es también paraíso para los amantes de los deportes náuticos y para los aficionados a la pesca ya que en sus múltiples cuencas abundan salmónidos y pejerreyes.

Además, Malargüe ha sido escogido como epicentro del Proyecto Pierre Auger, un proyecto científico internacional para el estudio de los rayos cósmicos.

También la flora de Malargüe es muy surtida según las variaciones climáticas de sus diferentes paisajes. Hay bosques de coníferas y estepas; los bosques crecen en las laderas andinas con hermosos ejemplares de cedros patagónicos y araucarias. Las estepas en cambio se encuentran recubiertas por una vegetación xerófila y achaparrada como el coirón y la jarilla.

En todo el territorio de Malargüe se pueden frecuentemente avistar cóndores, guanacos, choiques, liebres patagónicas y, más esporádicamente, también jabalíes, ciervos y pumas. Pero, sin lugar a duda, los protagonistas de la fauna local son los flamencos y los cisnes de cuello negro, abundantes en las lagunas.

Además de su importante producción petrolera, Malargüe se ha tradicionalmente destacado en la cría extensiva de ganado caprino, este es un factor relevante a la hora de acercarnos a la mesa malargüina.

En su gastronomía se destaca, como plato principal, el chivito. El Chivito se prepara en diferentes recetas como en lasañas, capelletti, arrollados, estofado y el tradicional chivo asado a la llama, también se realizan productos gourmet como jamón y lomo de chivo en aceite de oliva, escabeches entre otras preparaciones.

Otra delicia malargüina es las truchas preparada como paté o ahumada, con salsas o rellena. La gastronomía de Malargüe incorpora también otro producto típicamente malargüino: la papa. Lo novedoso es que aquí la preparan de diferentes maneras aún en forma de postre: original dulce de papa saborizado con licor y nueces y también con naranja, otra exquisitez es el dulce de leche de cabra.

 

 

Malargüe, este extremo norte de la Patagonia, cierra con un toque de árida belleza el mapa provincial, nos ofrece exóticos paisajes y gran variedad de especies animales, ideal para safaris fotográficos y proyectos científicos.
Sus múltiples circuitos brindan las más variadas alternativas de destinos turísticos insoslayables, sea paisajísticos, espeleológicos, científicos, termales, ecológicos o de aventura.

 

 

Malargue tiene diversidad de lugares, para quienes les gusta disfrutar de la naturaleza y del imponente paisaje que ofrece la Cordillera de Los Andes. La geografía de esta región es ideal para realizar caminatas (trekking), trepar para subir a las bardas (hiking) y contemplar el bellísimo paisaje cordillerano. Siempre acompañados de guías profesionales, podemos llegar hasta las cascadas, a la vez que vamos descubriendo a nuestro paso, mantos de fósiles: amonitas y bivalvos.
Rapel, tirolesa, escaladas, también tienen sede en Malargüe, ya que la zona es apta para todos los niveles. Por supuesto, las paredes son de rocas naturales, desde los cuatro hasta más de sesenta metros. Pueden practicarlo todos, desde los principiantes hasta los más expertos y exigentes, ya que se realiza con estricta previsión de seguridad.

 

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