La visita de las siete iglesias en Semana Santa es, en su origen, un peregrinar que acerca a los fieles a los pasos que vivió Jesús, un recorrido que se asemeja a un Vía Crucis y que tiene su explicación religiosa.

Fueron los romanos los que instituyeron esta tradición. Esta costumbre pretende rememorar el relato bíblico del recorrido que hizo Jesús en su última noche en la tierra. Los Evangelios narran las vicisitudes de la noche del jueves en la que “el Hijo de Dios” fue apresado, maltratado: el camino que transitó Jesús desde la Última Cena al Huerto de los Olivos, el recorrido del Huerto al hogar de Anás, su paso a la casa de Caifás, el trayecto hacia Pilato, de Pilato a Herodes, su segunda visita a Pilatos y, por último, el tránsito hacia el Calvario con la cruz a cuestas. Para Semana Santa en Mendoza se recuerda simbólicamente este recorrido con la visita a las siete iglesias.

Pero, al margen del espíritu religioso, esta visita también permite al turista descubrir el pasado histórico y arquitectónico de una ciudad.

En la Capital, el itinerario se ofrece también como un circuito donde se pueden apreciar imágenes y detalles arquitectónicos que marcaron la fe católica en la historia mendocina.
 Para Semana Santa en Mendoza el Circuito de las Siete Iglesias sugiere transitar por: la Catedral de Nuestra Señora de Loreto, la Basílica de San Francisco, la Parroquia de Santiago Apóstol y San Nicolás, la Iglesia Nuestra Señora de la Merced (Orden de los Mercedarios), la Basílica de Nuestra Señora del Rosario (Convento Dominico); el Templo San Juan Bosco (Congregación Salesiana), el Templo del Sagrado Corazón de la Compañía de Jesús (Orden de los Jesuitas).

 

Catedral de Loreto

José F. Moreno 1316, Plaza Domingo F. Sarmiento. El título de catedral se le otorgó interinamente en 1934 hasta tanto se construyese la Catedral definitiva. Tiene una historia de larga data signada por sucesivas dificultades. Las crónicas indican que en 1665 existía ya un templo consagrado a la Virgen de Loreto, que años más tarde sufrió serios daños debidos a una importante inundación, pero logró sobrevivir hasta 1861 cuando fue destruida por el terremoto. El patrimonio más preciado de la Catedral de Loreto son los vitrales de la sacristía, calificados como lo más valioso en arte religioso que atesora la provincia. Son antiguas piezas que el primer obispo de Mendoza trajo desde Francia.

Es uno de los edificios religiosos más antiguos de Mendoza Capital que aun conserva su estructura original, a pesar de la sucesivas refacciones arquitectónicas realizadas. En su interior es una iglesia de clara decoración barroco-romana, con una planta rectangular de tres naves.

 

Basílica de San Francisco

Av. España 1418. Esta basílica fue proyectada por el arquitecto Barbier en 1875. Su planta basilical de 2300 metros cuadrados se halla dividida en tres naves y un vestidor y ostenta un diseño de neto corte renascentista. El proyecto original presentaba dos torres y un campanario central que fueron derribados por el terremoto de 1920.

La Orden de los Franciscanos ocupó hasta 1861 las construcciones que habían dejado los Jesuitas al ser expulsados en 1767 de los dominios españoles. Es el primer templo construido en la “nueva ciudad” en 1870, después de que el terremoto de 1861 destruyera el área fundacional de la ciudad en la cual se ubicara la iglesia jesuita conocida hoy como las ruinas de San Francisco, antiguo hogar de la imagen de Nuestra Señora del Carmen de Cuyo.

La Basílica fue nombrada Monumento Histórico Nacional, por albergar la imagen de Nuestra Señora del Carmen de Cuyo, Patrona y Generala del Ejército Libertador de los Andes y portadora del bastón de mando del General San Martín, el cual le entregara éste símbolo de poder tras la exitosa campaña en Chile en 1817.

En la nave sur se encuentra la tumba de Mercedes Tomasa de San Martín, la única hija del General, nacida en Mendoza, su esposo Mariano Balcarce y una de sus hijas María Mercedes Balcarce San Martín, fallecidos en París y traídos a la Argentina en 1951.

 

Parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás

Sarmiento 150. Este templo, de la orden de los Agustinos, lleva los nombres de Santiago Apóstol, por Santiago el Mayor, Patrono de Mendoza y San Nicolás, por San Nicolás de Tolentino, quien perteneció a la orden de San Agustín.

Este templo ya existía en los planos de la Ciudad de Mendoza previos al terremoto de 1861 y su ubicación correspondía al cruce de las actuales calles San Martín y Amigorena.

Después del terremoto de 1861 el nuevo edificio se construyó en su ubicación actual, sobre la calle Sarmiento. Este templo, diseñado por el famoso arquitecto mendocino Ramos Correas, es un moderno edificio circular, de excelente acústica, debido en parte a su cielorraso realizado en madera.

Todos los 25 de julio, día de Santiago Apóstol, se realiza la tradicional Fiesta del Patrono de Mendoza en el atrio de esta parroquia.

 

 

Iglesia Nuestra Señora de la Merced

Montecaseros 1647. Entroncada con el origen mismo de la fundación de la ciudad de Mendoza, la Orden de los Mercedarios reivindica el hecho de ser uno de los primeros religiosos que se establecen efectivamente en la pobre y nueva ciudad. Remitiéndonos al R. P. José Brunet, historiador mercedarios, podemos decir que “el convento e Iglesia de la Merced destruido por el terremoto de 1861 ocupaba la misma manzana que actualmente posee es decir la de la etapa fundacional comprendida por calle Córdoba, Montecaseros, San Luis e Ituzaingó.

Nada quedó del edificio que fuera uno de los mas grandes y soberbios por su figura y arquitectura salvo la imagen de la Virgen de la Merced que es la misma que se conserva en la actualidad.

En 1898 en el actual emplazamiento, ya que el primitivo era la esquina de Córdoba y Montecaseros, comienza la construcción de un edificio totalmente de ladrillos que es inaugurado el 13 de setiembre de 1908, en su primera parte y finalizado totalmente en 1909.

Siempre remitiéndonos al padre Brunet, podemos decir “sin duda la devoción a la Virgen de la Merced, tuvo su apoteosis en las gestas de la Independencia, sobre todo con Belgrano quien la nombró Generala y Patrona de los Ejércitos de la Patria”.

La casa que habitaba San Martín no distaba mas de ciento cincuenta metros de la Iglesia de la Merced y ciertamente estuvo muy próxima a su vida, ya que cuando en 1816 nace su hija la bautiza con el nombre de Mercedes, señal que en su corazón primaba esta devoción mariana”. La actual es la misma imagen de la Virgen de aquella época, no existen documentos sobre el origen y procedencia de dicha imagen, pero no puede ponerse en duda que lo sea de Chile o del Perú.

Su “unicidad” es un aspecto importantísimo: por su escala monumental, por las características técnicas y plásticas de su construcción, por ser la única iglesia que posee una gran cúpula, nos lleva a la constante verificación de que se trata de un edificio singular y representativo del mejor nivel de nuestra arquitectura eclesial de fin de siglo, fruto y testimonio cultural.

 

Basílica Nuestra Señora del Rosario (Santo Domingo)

Salta 2107. La Orden de los Dominicos, asentada en Mendoza dos años después de su fundación en 1561, fue una de las primeras en llegar para cumplir su mandato de evangelización de las nuevas tierras. Esta tesón también quedó demostrada en la lucha y voluntad de los frailes dominicos por sobrevivir y permanecer en la misma manzana por cinco siglos, así lo demuestra la historia de este temple.

La primera construcción de Santo Domingo fue realizada en la cuadra comprendida entre las actuales calle F. Moreno, Beltrán, Salta y Chacabuco, a espaldas del actual. Ese predio también sirvió desde 1814 a 1816 como cuartel de caballería en la época de la preparación del Ejército de los Andes.

Pero este templo sufrió multiples avatares: el 26 de diciembre de 1843 se incendió y fue reconstruido completamente.

En 1855 el nuevo templo relucía en el mismo sitio que el primero. Pero, sólo seis años después, el terremoto de 1861 lo destruyó.

La recuperación de los dominicos fue muy notable: en 1869 ya inauguraron la nueva iglesia pero en 1880 una tempestad voló las nuevas torres y en 1917 un sismo obligó a reducir la altura de la única torre reconstruida.

El edificio fue totalmente reconstruído con elementos contemporáneos en 1950.

En el atrio fue colocada el único monumento dedicado a los fallecidos del terremoto de 1861. Se trata de una urna en piedra que contiene los restos de las víctimas halladas durante la limpieza del área donde se hallaba el templo de San Agustín. Fueron colocadas a finales de la década del ’50.

El templo es de tres naves, de decoración sencilla y sobria. Sobre el altar mayor se observa la imagen de la Virgen del Rosario, patrona de Mendoza y sobreviviente del terremoto de 1861.

 

Templo San Juan Bosco

Córdoba 249. Construido entre 1960 y 1965, año en que fue inaugurado cristianamente, es uno de los templos más nuevos, En la capilla situada a un costado del templo, se encuentra la antigua imagen de la Virgen María Auxiliadora que data de 1892, fecha de inicios del colegio.

 

Sagrado Corazón de la Compañía de Jesús

San Martín 746. Más conocida como Jesuitas, fue construida en 1908. Está dedicada al culto del Sagrado Corazón de Jesús a cargo de los padres jesuitas, orden fundada en el año 1540 por San Ignacio de Loyola. Aquí se encuentra la imagen de la Virgen del Buen Viaje, a quien se le pide la bendición antes de partir.

 

Parroquia de San Agustín

9 de julio 33. Fue inaugurado el 11 de diciembre de 1946. La piedra fundamental del templo actual fue colocada en 1990 y en setiembre de 1991 se inauguró. El mismo fue realizado por mendocinos parroquianos de San Agustín y proyectado de acuerdo a los consejos emanados por el Concilio Vaticano II.

 

Esta entrada también está disponible en: Portugués, Brasil