Es el único ambiente termal que posee infraestructura hotelera. En un marco de espacios privilegiados, e inmerso en un valle de atrapante belleza, los complejos termales de Los Molles permanecen abiertos a lo largo de todo el año cautivando al turismo de descanso y relax con sus magníficas condiciones.

Complejo Termal Los Molles

Este complejo termal seduce a escasos 50 Kilómetros del centro urbano de Malargüe exhibiendo sus bondadosas cualidades para la salud y para la eliminación del estrés.
A 1.920 msnm, está situado en el sudoeste provincial (365 km de la ciudad) y a sólo 15 de Las Leñas. Dispone de una infraestructura hotelera con tres edificios. El más antiguo tiene baños termales en dos variedades terapéuticas: piletas sulfurosas y piletas ferrosas con temperaturas que van desde los 38º a los 48º.

 

 

Son aguas de elevada concentración salina (hipertónica), que pueden clasificarse como sulfurosas, sulfhídricas, clorosulfatadas, sódicas, cálcicas muy fuertes y bicarbonatadas débiles. Las termas de Los Molles son aconsejadas para paliar dolencias artríticas y tratamientos reumáticos crónicos, bronquitis catarrales, asmáticas, afecciones de artritis en general y otras enfermedades similares; eczemas; raquitismo; afecciones hepáticas y ginecológicas. Mientras que otras surgentes frías y barros medicinales para enfermedades de la piel, depuración, rejuvenecimiento y embellecimiento de la misma.

Sus fangos son muy ricos en sales y están indicados para fomentos locales en zonas inflamadas.

Pero además las aguas termales de Los Molles relajan y alivian las tensiones, fatiga, estress, surmenage, hasta disminuir el agotamiento psicofísico. Activan la circulación sanguínea. Reafirman los músculos y mantienen la piel suave, fresca y juvenil. Reducen y moderan el tejido adiposo. Retienen el avance de las várices y diferentes afecciones en general.

 

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