El Volcán Tupungato – “Mirador de estrellas” en voz indígena Huarpe – es la montaña más alta de la cordillera de los Andes al sur del Aconcagua y domina los alrededores con su enorme tamaño y representativo cono, sobrepasando por muchos metros a todas las cumbres vecinas.

El Volcán Tupungato es un estratovolcán situado en la Cordillera de los Andes, en la frontera entre Argentina y Chile.

Su gran altura le da el privilegio de ser uno de los más altos del continente Sudamericano. De acuerdo a métodos de medición precisos tiene una altura de 6.570 msnm y se caracteriza por su difícil aproximación.

Es la montaña más alta de los Andes al sur del Aconcagua y domina los alrededores con su enorme tamaño y representativo cono sobrepasando por muchos metros las cumbres vecinas. Es considerado geológicamente un volcán extinto del pleistoceno, aunque el volcán holocénico Tupungatito, situado inmediatamente al suroeste y con el que a veces se lo confunde, se encuentra en estado de actividad con al menos dieciocho erupciones registradas desde 1829, las últimas de la cuales fueron emisiones suaves de ceniza en 1980 y 1986.

Este volcán es visible desde los valles del centro-norte de la Provincia de Mendoza y también desde algunos sectores de la ciudad de Santiago de Chile. De sus faldas nace el río Colorado que finalmente desemboca sus aguas en el río Maipo, en Chile.

 

 

El Parque Provincial Tupungato se ha creado con el objetivo de preservar las características naturales y brindar protección a la zona donde yace el volcán.

El entorno  que lo circunda al volcán Tupungato posee un alto valor geológico por la exposición de elementos como rocas ígneas y enormes glaciares.

El paisaje es imponente y de gran belleza lo que le otorga al área un alto valor en ese concepto. Las condiciones climáticas notoriamente adversas para la vida hacen que esta área no se destaque por su biodiversidad, pero esto no significa que en su lucha por la sobrevivencia los vegetales y animales no desarrollen sofisticados mecanismos de adaptación para la vida en esas alturas. Las plantas toman el típico aspecto achaparrado que les permite resistir mejor los fuertes vientos. El cóndor es verdadero soberano en estas alturas dada su gran plasticidad para soportar bajas temperaturas, su destreza para el vuelo le permite planear con facilidad frente a los fuertes vientos y tiene gran adaptación a la poca cantidad de oxígeno y escasez de alimento que estas cumbres ofrecen.

 

Ascenso al Volcán Tupungato

Considerado como uno de los volcanes más altos del mundo, este macizo es un desafío serio para aquellos montañistas que buscan experiencia en altura: es un seismil alto, aislado, técnicamente simple, aunque tan duro como el Aconcagua. Su caparazón de hielo perenne dificulta, empero, los últimos metros de ascensión. La aproximación a esta montaña se realiza por tres rutas, llamadas Norte, Oeste y Sur, siendo todas ellas semejantes si se comparan en términos de distancia y dificultad.

Los primeros en ascender al volcán Tupungato fueron Matthias Zurbriggen y Stuart Vines, de la expedición Fitz Gerald. Lo lograron el 12 de abril de 1897, tres meses después de que el primero de los nombrados venciera el Aconcagua, situado 80 kilómetros más al norte.

 

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