La geografía del departamento de Santa Rosa se despliega sobre paisajes agrestes, planicies ideales para los amantes de la naturaleza y de las actividades campestres al aire libre: granjas y tambos permiten vivir este tipo de experiencias.

En su casco urbano atesora un importante patrimonio arqueológico en la Parroquia dedicada a Santa Rosa de Lima. También podemos emprender un viaje al pasado recorriendo el Museo Bernardino Rasquín donde se custodian objetos de las antiguas culturas locales, Guanacache y Huarpe, como utensilio, vasijas en cerámica, puntas de flechas, etc.

El 29 de octubre y el 7 de diciembre de 1874, se libraron en Santa Rosa dos batallas fraticidas entre las fuerzas del gobierno argentino y las del ejercito revolucionario porteño, que de alguna manera, terminaron afianzando el federalismo nacional. En honor y memoria de este hito histórico tan importante para el país se erigió, en el lugar, un monumento conocido como el “Monumento a la Batalla de las Trincheras”, que además pretende rendir homenaje a los caídos en la batalla de Santa Rosa.

Santa Rosa además es sede del Festival de la Cueca y el Damasco, una fiesta de música floklórica que se celebra todos los años durante la primer semana de enero.

La Reserva de Ñacuñán es otro de los atractivos de Santa Rosa: sus más de 12.000 hectáreas de extensión integran la Red Mundial de Reservas de Biósfera de la UNESCO desde 1986. Esta extensa llanura fue creada para la protección del bosque de algarrobos (talado indiscriminadamente en los primeros años del siglo XX) y otras especies vegetales autóctonas como algarrobos, chañares, jarillales y zampa, así como algunos ejemplares faunísiticos como vizcachas, liebres y chanchos jabalíes. La Reserva de Ñacuñan se convierte así en el escenario ideal para realizar turismo ecológico, avistaje de flora y fauna, safaris fotográficos y senderismo.