El Parque Nacional Talampaya se encuentra a 216 Km. de la ciudad de La Rioja y aproximadamente a 60 Km de Villa Unión; en una extensión de 270.000 hectáreas en una región desértica conocida como “Cuenca triásica de Ischisgualasto”. Muestra una imponencia semejante al Gran Cañón del Colorado (Estados Unidos).

Antiguamente estas tierras tenían un clima especial, abundante vegetación y agua, lo que permitía la vida de una importante fauna. El paisaje fue variando progresivamente y hoy es un paisaje eminentemente agreste.

Las formaciones de Talampaya, que el viento y la lluvia supieron tallar, despiertan la imaginación: Los Reyes Magos, El Monje o Las Chimeneas, son algunas de ellas.

El hallazgo de fósiles animales y de flora, así como los estratos geológicos analizados responden a los acontecimientos que tuvieron lugar en Talampaya en el período triásico de la era mesozoica hace 225 millones de años dónde los reptiles eran los dueños de estas tierras.

La formación del cordón cordillerano acontecida hace 60 millones de años, dejó al descubierto este curioso relieve constituido por arcillitas y areniscas compactadas con una visible presencia de óxido de hierro que es el que determina la coloración rojiza de los paredones que afloran en el área.

El ecosistema de Talampaya es uno de los pocos lugares en el mundo donde claramente se pueden observar las distintas capas que componen el terreno y de qué manera los movimientos internos de la tierra fueron acomodando las placas que la constituyen.

Talampaya es una de las maravillas naturales de Argentina. Su nombre proviene de una conjunción de voces quechuas y significa “río seco del tala”, que es un árbol autóctono. Recorrer esta reserva de flora y fauna nativa –además de ser un yacimiento paleontológico y arqueológico–, es una gran aventura.

En algunos puntos, las barrancas de colores –que van desde el rojo bermellón al amarillento– se estrechan hasta tener sólo 80 metros de ancho, con paredones de hasta 180 metros de altura.

Desde lo alto de los acantilados se asoman cóndores, que planean por los alrededores. Abundan formaciones curiosas y variadas de areniscas consolidadas, como El Mago, El Monje, Las Torres, El Pesebre, Los Balcones, La Catedral, El Tablero de Ajedrez y La Ciudad Perdida, entre otras.

Las expediciones científicas rescatan momias, materiales cerámicos de uso doméstico y una gran cantidad de restos fósiles. El caso más notorio es el hallazgo de un esqueleto fosilizado del denominado “Riojasaurius“, de una antigüedad estimada en 220 millones de años.

Pequeños cursos de agua cristalina, provenientes de deshielo y vertientes, propician la presencia de una flora típica de la región árida: cactáceas, jarillas, algarrobos, toscas y hierbas medicinales. En cuanto a la fauna, se pueden ver numerosos ejemplares de zorros, liebres, vicuñas, guanacos y cóndores.

 

Circuitos del Parque Nacional Talampaya

Se puede elegir entre cinco circuitos. El primero va hasta el cañón El Monje, cubriendo una distancia de 22 Km. de ida y vuelta con una duración de una y media a dos horas.

El segundo circuito llega hasta Los Pizarrones; recorre 44 Km. de ida y vuelta, y dura entre tres horas y media y cuatro horas.

El tercero visita Los Cajones en un viaje que recorre 66 Km. de ida y vuelta, y demora cuatro horas y media.

El cuarto llega hasta Ciudad Perdida, sobre el lecho del río Gualo. Son 112 Km. de ida y vuelta y tiene una duración de seis horas, tres de las cuales se hacen caminando. Se puede acampar, solicitando el permiso correspondiente.

El último circuito conduce hasta Los Chañares, donde se halla la mayor concentración de restos fósiles; dura seis horas.

 

Esta entrada también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

¿Qué te pareció la publicación?

Loading Facebook Comments ...