La Espeleología es la ciencia que estudia la naturaleza, fauna y flora de las cavidades subterráneas. No obstante, además de personas con fines científicos, existen numerosos aficionados que se introducen en el mundo de las cavernas subterráneas y minas abandonadas en busca de nuevas aventuras que el turismo minero propone. Ingresar en las entrañas de la tierra nos lleva a descubrir espacios llenos de magia y colores donde la experiencia comienza cuando desafiamos recorrer antiguos ríos subterráneos donde el paso de los milenios dejó grabada la historia en sus caprichosas formaciones.

La actividad turística en cavernas es reciente en el mundo y aún más en nuestro país. Existen entonces pocos antecedentes en Argentina sobre emprendimientos turísticos de este tipo y por esta razón se torna importante avanzar en este sentido.

 

 

El Turismo minero consiste en realizar exploración de cuevas y cavernas subterráneas, llegando a más de 50 metros bajo la tierra y también implica descensos de cañadones y barrancos.

El turismo minero es una veta muy explotada en todo el mundo; en Mendoza está comenzando a tener protagonismo, sobretodo gracias a la llamada “Ciudad fantasmal de Paramillos”. Hoy todo eso conforma un escenario ideal para la investigación arqueológica e histórica y para el turismo minero, que se fascina con las ruinas y la aventura de penetrar en minas llenas de historia y misterios.

Principales localidades de práctica

Caverna de las Brujas y Cueva del Tigre, ambas en Malargüe y las Ruinas de Paramillos, cerca de Uspallata en Las Heras.

 

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