Las termas de Challao  existen desde épocas remotas, ya los huarpes obtenían aquí el agua que descendía de los cerros y se encauzaba por medio de canales derivadores. En realidad el origen de la palabra se remonta a los aborígenes que la consideraban una verdadera “olla de agua”.

Las aguas de Termas del Challao son famosas por su gran aptitud para el tratamiento de muchas enfermedades, pero especialmente recomendadas para la resolución de problemas digestivos y de enfermedades osteomusculares: sus aguas (21°C) son sulfatadas, sódicas, cálcicas, cloruradas, magnésicas y medicamentosas.

A tan sólo unos 5 kilómetros del centro de la ciudad, aparece este pintoresco lugar, El Challao, que se extiende más allá del Parque San Martín hasta invadir las primeras serranías de la precordillera mendocina, el marco paisajístico montañés complementa armónicamente los atractivos del lugar.

 

 

Esta zona cuenta con una muy buena propuesta hotelera y de cabañas que ofrecen todas las comodidades en un ambiente natural de montaña. Desde hace décadas se instalaron en El Challao importantes confiterías y pubs que promueven la noche mendocina.

Termas del Challao se encuentra al pie de la cordillera, en el denominado pedemonte, y detrás de la capilla de la Virgen de Lourdes,

La hostería Termas del Challao cuenta con sala de baños equipada y aguas termales que estimulan y corrigen trastornos digestivos y nutricionales como la anemia, actúan sobre el aparato cardiovascular, también favorecen el cuidado de la piel. Posiblemente los beneficios más conocidos de las aguas termales sean los relacionados con las enfermedades osteomusculares, es decir aquellas que afectan a los huesos, las articulaciones y los músculos. Más allá de esto, no hace falta padecer una dolencia para disfrutar de un baño termal, es la receta que más se complementa con la necesaria dosis de relax.

 

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