Viña del Mar, magníficamente conectada por la autopista costera –con barrios residenciales donde destacan chalets de principios de siglo– es el balneario más importante del Pacífico Sur, con varios kilómetros de playas.

 

Viña del Mar: ciudad jardín

Son imperdibles los paseos por el centro comercial, la caminata por la costa y el recorrido por el suntuoso eje residencial, incluyendo la Quinta Vergara, sede del famoso Festival Internacional de la Canción o la visita al Jardín Botánico.

Las calles del centro son testimonio fiel de la época dorada de Viña del Mar, a principios del siglo pasado. Por otro lado, grandes y modernos edificios se encuentran ubicados en el borde costero y otorgan impresionantes vistas panorámicas.

Uno de los sitios más destacados por su trayectoria y elegancia es el Casino y entre sus principales atractivos turísticos cuenta con 13 deliciosas playas que son bañadas por las cristalinas aguas del océano Pacífico. Miles de turistas se dan cita para disfrutar del sol y la arena.

Recomendamos visitar el famoso Reloj de Flores, el muelle Vergara y disfrutar de un entretenido paseo por la ciudad en un coche tirado por caballos.

Para visitar los balnearios de Reñaca y de Concón, se toma el camino costero que recorre playas, acantilados y caletas pesqueras y en el que nadie puede dejar de disfrutar los platos en base a pescados y mariscos.

 

Patrimonio arquitectónico y cultural de Viña del Mar

Pero Viña del Mar no es sólo playa y mar, la gran cantidad de edificios históricos que posee la ciudad se constituyen en otro atractivo para quienes disfrutan de la arquitectura y de los abundantes espacios verdes.

El patrimonio arquitectónico de Viña del Mar es muy abultado y nos permite apreciar el estilo de vida propio de los comerciantes ricos de los años de la belle époque chilena. Nos encontramos con el Castillo Ross, construido bajo el estilo Tudor y el Castillo Wulff, una hermosa edificación con torreones y puentes, que se adentra en el mar y que con los años se ha convertido en el símbolo del perfil urbano de Viña del Mar.

Otra perla arquitectónica es el reconocido Castillo Brunet, con reminescencias del período romántico-gótico de Francia. Sobre sus dinteles se logran apreciar algunas gárgolas.

Otro ejemplar de relevancia es el Palacio Vergara, en el homónimo parque, que alberga el Museo de Bellas Artes. En este hermoso y extenso parque se encuentra también el anfiteatro al aire libre donde se desarrolla el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.

A esta lista podemos sumar el Teatro Municipal y el Palacio Carrasco en cuyos jardines se exhibe la escultura “La Defensa”, de Auguste Rodin, que conmemora a los héroes de Iquique.

Para finalizar no podemos olvidarnos del Museo Palacio Rioja, en estilo neoclásico francés, donde se exhiben mobiliario barroco, imperio, rococó y chesterfield que fue traído de España y Francia, testimonio de la arquitectura y mobiliario vigentes en Chile a fines del siglo XIX y comienzos del XX.

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