Denominada la “Tierra del sol y del buen vino”, Mendoza es uno de los destinos turísticos de la Argentina que recibe al viajero los 365 días del año no solamente con su habitual cordialidad, sino también con su más variada oferta de atractivos turísticos, difícil de encontrar reunida en un solo espacio geográfico.

El Aconcagua, la nieve y el esquí; los ríos de montaña y el rafting; los cultivos y el ecoturismo; los recuerdos de la epopeya sanmartiniana, hacen de ella una zona turística privilegiada, repleta de atractivos.

La provincia de Mendoza es una zona de contrastes, región montañosa árida, pero surcada por caudalosos ríos con agua proveniente de los Andes. La majestuosidad de la cordillera de los Andes con su emblemático cerro Aconcagua, el más alto de América, sirve de telón de fondo a los oasis irrigados en los cuales se desarrollan las más valiosas vides que dan origen a los mejores vinos afamados en todo el mundo. El hombre, mediante canales de riego, aprovechó este recurso y transformó la región en prósperos oasis muy aptos para el desarrollo de vides y la posterior elaboración de vinos de muy alta calidad que están siendo reconocidos en todo el mundo.

Nuestra prospera y creciente industria vitivinícola ha permitido y fomentado el desarrollo del Enoturismo como rasgo distintivo de la provincia y se ha convertido en una nueva fuente de atractivos turísticos.

El viajero puede degustar “in situ” nuestros vinos en las numerosas bodegas cuyas visitas están incluidas en los “Caminos del vino”.

Ésta es una de las excursiones más solicitadas junto con la de Alta Montaña. El camino hacia la cordillera para llegar al Paso de la Cumbre (que llega a Chile) es espectacular, con hermosos lugares e importantes sitios históricos.

Los numerosos diques embalsan reservas de agua y energía, y ofrecen también la posibilidad de disfrutar su entorno y superficie.

La Capital es una ciudad limpia y embellecida por múltiples plazas y monumentos, el parque General San Martín y museos que recuerdan la historia sanmartiniana.

También destacamos la gastronomía, los festejos regionales y la más grande fiesta, la Fiesta Nacional de la Vendimia, que puntualmente realiza el primer sábado de marzo de cada año.

El turismo de aventura ofrece múltiples alternativas como el rafting, andinismo (principalmente en el cerro Aconcagua el más alto del hemisferio occidental, el Tupungato o el Payen Matru), trekking, cabalgatas, mountain bike y muchas otras, donde el visitante puede disfrutar participando de actividades normalmente sin riesgo y divertidas.

Los deportes invernales y las fuentes termales completan la oferta turística de la región.

EPOCAS OPERABLES

Aconcagua: Diciembre a Marzo

Nieve/Esqui: Junio a Setiembre

Aventurismo: Todo el año

Paisajismo:  Todo el año

Ecoturismo: Todo el año

Turismo Rural: Todo el año

Enoturismo: Todo el año

Cruce de los Andes:  Todo el año (De mayo a setiembre restringido por nevadas)

Fiesta de la Vendimia: Enero, febrero y marzo

Música clásica en los Caminos del Vino: Semana Santa

Termas: Todo el año

Pesca: Noviembre a Setiembre (Consultar: varía según especies y lugares)

Golf: Todo el año

Congresos/Eventos: Todo el año

Casinos/Salas de recreación: Todo el año

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