En el sur de la provincia de Mendoza a sólo 27 kilómetros de la ciudad de Malargüe existe una formación natural singular, parecida a una construcción del medioevo con torres merladas defensivas en derredor, que se erigió sobre la roca caliza por la acción erosiva de los vientos y del río: los “Castillos de Pincheira”.

Es un área protegida de unas 650 hectáreas, cuyas formaciones geológicas se destacan por ser de origen sedimentario-volcánico, ubicadas entre la margen derecha del río Malargüe y el arroyo Pincheira, en las vertientes del Cerro Algodón, de 2.163 metros. Su origen se debe a erupciones explosivas de volcanes vecinos, ocurridas a fines de la Era Terciaria, hace unos 5 millones de años, cuando se terminaron de formar los distintos continentes.

Los Castillos de Pincheira fueron declarados Monumentos Naturales por su gran belleza escénica, su valor geomorfológico, arqueológico y para proteger también el tramo del río Malargüe que baja con toda su pureza desde las altas montañas.

Se llega a través de un pintoresco trayecto de colorido sorprendente donde se puede disfrutar el contraste entre la aridez típica de Mendoza y los rincones verdes y arbolados por tanta agua que baja de los Andes. Al borde del camino la jarilla y la flora autóctona inundan el ambiente con aromas y colores. Los pájaros completan la escena con su continuo canto de múltiples melodías.

Rodeados por cerros de una altura aproximada de 2000 metros, los castillos de Pincheira encierran además muestras de cerámicas, puntas de flechas, chaquiras y otros restos indígenas, testimonios arqueológicos de los primeros habitantes del área.

A medida que se asciende en la montaña, se obtienen nuevas perspectivas para admirar las caprichosa formaciones de las rocas. También se puede ingresar a algunas cuevas y, con mucha precaución, recorrer la zona de las torres.

 

 

Este paraje nos cobija con un entorno de absoluta tranquilidad y silencio reinante, sólo interrumpido por el sonido del transcurrir de las aguas del río Malargüe, y, en pleno verano, siempre nos brinda una temperatura ideal que no supera los 24º.

Posee una frondosa arboleda, un puente colgante que cruza el Río Malargüe, un pequeño comedor para degustar comidas típicas y lugar de acampe, grupo sanitario con agua caliente y fría. Entre las actividades existe una amplia gama de posibilidades: desde la mera contemplación del paisaje hasta actividades de aventura como trekking, mountain bike, escaladas y cabalgatas. Es el lugar ideal para los amantes de la fotografía. Se puede practicar pesca deportiva durante todo el año.

Para finalizar una hermosa jornada, el restaurante del lugar se caracteriza por sus comidas típicas, entre ellas el chivito malargüino  a las brasas, que por estos lares tiene un sabor único e imperdible. Pero además el menú continua con otras exquisiteces regionales como cazuelas, locros, guisos variados y tortas fritas a la hora del mate.

Origen del nombre “Castillos de Pincheira”

Los Castillos de Pincheira deben su nombre al bandolero chileno José Antonio Pincheira, mítico oficial español de Chile que huyó tras la Cordillera para seguir cometiendo actos de pillaje resguardado por los accidentes geográficos de las montañas.

La tradición oral indica que los hermanos Pincheira formaron un ejército para defender los territorios que el Rey de España había perdido con la revolución. Reunieron centenares de españoles, criollos renegados y algunos caciques pehuenches para realizar acciones militares en nombre de la corona, manteniendo en vilo a las autoridades locales.

La historia de los Hermanos Pincheira ha sido motivo para una serie de obras artísticas e incluso novelas emitidas por televisión. El último de los Pincheira, José Antonio, murió como un legendario anciano.

 

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