Mendoza es tierra propicia para la innovación y las inversiones. Esto se confirmó en el año 2000, cuando aprovechando las bondades del ecosistema (irrigación con aguas de deshielo, limpias y sin contaminantes; amplitud térmica, con todos los días soleados y noches frescas) se produjo una gran expansión vitivinícola.

En Argentina sólo el 4,61 de la superficie cultivada con viñedos se destina para el consumo directo, la inmensa mayoría de la producción vitícola argentina se dedica para producir vinos y afines. El 57,2% de los vinos está tipificado en la alta calidad enológica.

La Vitivinicultura en Mendoza ha crecido de forma exponencial. En 2011 la superficie cultivada con viñedos era de 217.750 hectáreas con una producción de vino que ascendió a 15,4 millones de hectólitros de los cuales un 80% se destinó al consumo interno y el 20% fue exportado.

En la actualidad, la provincia de Mendoza, productora de más del 70% del vino que se elabora en toda la República Argentina cuenta con más de 150.000 ha cultivadas y con la mayor cantidad de bodegas de todo el país. Es que además de desplegar la espléndida Fiesta de la Vendimia —que se desarrolla de enero a marzo—, Mendoza ofrece más de 1000 bodegas, de las cuales un centenar están preparadas para el turismo; en muchos casos, con restaurantes temáticos, posadas y alojamientos de nivel internacional.

Por su optima infraestructura de servicios y varios centros de congresos y convenciones, con salas de hasta dos mil personas, ofrece un ámbito ideal para eventos de todo tipo.

Especialmente, si consideramos los 300 días soleados por año.

 

 

La región andina argentina posee los viñedos más elevados y australes del mundo; lo cual permite cosechar un mismo cepaje —merced a las diferencias que la altitud impone a la temperatura y viceversa— a lo largo de más de 4000 kilómetros, de sur a norte. El torrontés es la variedad nativa por excelencia y el malbec la más emblemática.

Esta influencia del ecosistema sobre los viñedos —sol, lluvias, humedad, vientos, altura del terreno, amplitud térmica, conformación mineral del suelo, etc.— es lo que se denomina terroir (terruño); siendo lo que determina, junto a la labor humana, la personalidad del vino. Tales características, llamadas organolépticas, son materia de estudio y experimentación desde los monasterios de la Europa medieval hasta hoy.

 

Los números de la Vitivinicultura en Mendoza (2009)

Cantidad de Bodegas Elaboradoras 952

Cantidad de viñedos     16.983

Hectáreas de viñedos    160.704

Bodegas 1331

Producción de uva  3.092 millones

Litros de vinos    1.504 millones

Litros de mosto    811 millones

 

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